Tierras de Treeason

Tierras de Treeason
Arana

lunes, 23 de octubre de 2017

Presentación «EL REBELDE»

Hoy os traigo las fotos y las vivencias del día 20 de octubre, en la presentación de mi novela.


Para no variar estaba más nerviosa que un mirlo, pero Jane Kelder es una inmejorable compañera y amiga y fue capaz de transmitirme su serenidad.
Xisca M. Esteve nos presentó con su habitual simpatía de una forma tan alegre que  siempre es un placer estar junto a ella.




Joana Catalá, directora general de Cultura, y María de Lluch Alemany Mir, directora de la Biblioteca de Can Sales, acudieron y nos acompañaron en este día especial.




Después Jane empezó la presentación, sin guión, todo espontáneo y me dejó fascinada lo bien que sabe conducir un tema hacia donde quiere ella y hacer sentir a la persona que tiene al lado de mil maravillas.




Mi querida Olalla Pons no pudo acudir por motivos de salud, pero no quiso perderse el evento y acudió de forma virtual, con preguntas divertidísimas tan pizpireta y encantadora como siempre.




Mi querida Isa Jaramillo nos deleitó con preguntas y con su insaciable curiosidad de una forma que me emocionó. 





A petición de Helena, leí un fragmento de la novela, más mal que bien.

«Awye intentó negar, pero no pudo mover la cabeza al estar sujeta por su mano. Lo miró a los ojos y se mordió el labio, enormemente turbada y alterada. Estaba claro que entre ellos había algo que los atraía el uno hacia el otro. Hacía apenas unos segundos quería huir de él y ahora se sentía totalmente agitada y aturdida en su presencia de una forma que nada tenía que ver con el terror. Lo había visto desnudo y apenas podía pensar de la necesidad que tenía de tocar esa piel. Así que adelantó una mano hacia arriba, posó las yemas de los dedos suavemente sobre la mejilla cubierta por la espesa barba y fue descendiendo por la mandíbula, el largo y poderoso cuello hasta tocar el pecho, notar la increíble seda de la mata de vello pectoral y sentir los rápidos latidos del corazón masculino bajo su mano». 




Y Xisca clausuruó un día muy especial, emotivo y feliz. 


Muchas gracias a todos los que lo hacéis posible.

Un agradecimiento muy especial para Romantic Ediciones: Bartomeva Oliver y Xisca M. Esteva, y para Jane Kelder.




Y aquí os dejo algunas reseñas de «EL REBELDE».


Rodeada por letras




domingo, 16 de julio de 2017

Crónica del VI Congreso de Literatura Romántica La Coruña






Ya antes de acudir sabía que habría un antes y un después del Congreso de La Coruña. Ha sido un encuentro genial, me he reído, he asentido tantas veces que parecía que ya no podría mover la cabeza de otra manera, he disfrutado...
En fin, mejor os lo cuento y muestro.








El viernes llegamos a las justas, previos retrasos aereos y demás curiosidades, al Hotel Riazor para irnos en seguida al Cambalache, en María Pita.









Allí nos sentamos en una larga mesa de compañeras y compañeros y de pronto de hizo el silencio cuando el camarero nos trajo la carta.
¡Había hambre!







Pronto empezamos a hablar y a presentarnos a las que no conocíamos y a saludar a las que sí.
Trini llegó, después de una odisea en coche, pobrecita mía que me hizo el grandísimo favor de acompañarme hasta la misma plaza. Nunca te podré agradecer suficientemente lo mucho que te desviviste por hacerme sentir cómoda.
¡Muchas gracias, Trini!
(Agarraos, que no será el último. Cansina un rato, os lo advierto)














 


Reencuentro con Nekane Gonzalez y nueva amistad con Clara Maio.











Después de una opípara comida, nos dimos un paseíto hasta la librería Berbiriana donde presentaban Mencía que escribe erótica y que quede claro: elegante, refinada y explícita. Helena, una mujer encantadora donde las haya. Lorena, con la que hablé al final del encuentro sobre las similitudes entre nuestros títulos. Antilía, una chica a la que le auguro un fantástico porvenir como escritora ya que se documenta a conciencia y con conciencia. Lizzie, cuya risa y espontaneidad no olvidare. Úna, el descubrimiento de una escritora fascinante y Mercedes con la que espero coincidir más de una y cien veces para poder seguir compartiendo esas risas con sabor a licor de café.

Y por fin conocía a Cristin Ferro, simpatica y dicharachera bloggera, y autora también. Un placer coincidir contigo.



Al día siguiente nuestra incomparable Trini comenzó la ardua tarea de dar la apertura al VI Congreso de Literatura Romántica Ciudad de A Coruña.
Con una sencillez y una cercanía impresionante nos abrió su corazón de mujer feminista, como lectora de romántica.
Un alegato que me encantaría tener filmado. (Mira que no soy de usar el móvil, tendré que disciplinarmme en ello para el próximo).
De verdad, si tenéis oportunidad no podéis perderos este Congreso.







Mi compañera Ahna Sthauros, que también presentaba su editorial «Pink Love Ediciones»: Historias hechas a fuego lento. junto a Pilar Nievas y Elizabeth Da Silva que tampoco pudo acudir











Después de una intensa mañana con Javier Romero y su lema: «Sigo escribiendo» y de una ponencia absolutamente entrañable y admirable sobre Jane Austen y su época de la mano de Lidia Leyte y Teresa Carmeselle, nos adentramos en el desconocido, divertido e inquietante mundo de los trolls con Bela Marbel y terminamos con un alucinante debate/encuesta/ponencia sobre el erotismo en la literatura y la importancia de amueblar bien la cabeza con Mimi Kass, Nínive L. Blé (que al final no pudo venir y se la echó de menos) y Penélope Alonso.


Seguidamente llegaron las novedades editoriales y nos fuimos a comer casi corriendo si no fuera porque lo teníamos justo al lado.








Compartí mesa con Maria José, Helena, Mercedes, Elena, Jane e Iria y ahí sí tuve que ponerme la chaquetilla que llevaba, asustada de los comentarios que se habían generado en el FB sobre las «capas» que se llevan el La Coruña, ¿verdad, Jane?
Pero todo quedó en un susto y el ambiente frequito que hay en esa ciudad debería tener denominación de origen.
(Ufff, cómo lo echo de menos ahora)









Por la tarde regresamos a ocupar nuestros respectivos asientos, pero antes de poder hacerlo se nos sorprende con un viaje en el tiempo al aparecer tres damiselas, sacadas de un libro de Jane Austen, bueno dos ya que la tercera era española, recién salida de un cuadro de Goya.


De la mano de Marta Vazquéz nos adentramos en un mundo desconocido y asombroso donde se nos desvelaron muy interesantes secretos (que no lo son) sobre la indumentaria femenina en el Período Regencia.

Luego incomparables autoras presentaron sus obras entre ellas Jane Kelder, ganadora del Premio HQÑ con su novela: El puerto de la Luz y por otro lado Elena Garquin con su novela: Tiempo de Promesas.


Compis de la editorial Romantic Ediciones: Elena Garquin, Elena Bargues y Jane Kelder. (Estoy rodeada de "H/Elenas. ¡Qué maravilla)

Finalizamos el día en el Rodicio, entre risas, risas y más risas.

La verdad es que me voy de La Coruña sin un pedacito de corazón que se queda con Trini, con Silvia a la cual conocí por fin y a la que presioné (tonta de mí, que produje el efecto contrario) para que sacara ya a la luz a «Roi», con todas las chicas que he conocido y a las que espero volver a ver más pronto que tarde.
¡Ha sido genial!
Y espero volver, que digo espero, volveré el año que viene. Soy como el «Arnie» 
¡Muchas gracias a todas (y todos) por vuestras risas y sonrisas, por vuestras novelas, por vuestras palabras, por vuestra compañía y especialmente al alma del Congreso, a Trini, con todo mi corazón!








jueves, 6 de julio de 2017

VI Congreso de Literatura Romántica


¡Hola amig@s!
¡Por fin!
Se ha hecho esperar. El año pasado tuve que anular mi reserva ya que  al final no pudo ser y no pude asistir a este Congreso.
Pero mañana previo avión y esperas varias, estaré ahí y compartiré, aprenderé, escucharé...
Si estáis cerca de La Coruña el viernes tarde, acercaros a la librería Berbiriana a conocer a varias autoras.






http://deamorlibrosyotrashistorias.blogspot.com.es/search/label/VI%20Congreso%20Rom%C3%A1ntico

domingo, 4 de junio de 2017

La Reina de Treeason

Hola,
Es curioso cómo son las cosas. He estado de limpieza de cajones, y entre tanto cachivache, tanto recuerdo de aquel viaje y aquella escapada. Entre tantos papeles guardados de garantías de aparatos que incluso ya había tirado, aparece una carpeta llena de cuartillas garabateadas, llenas de una letra apretada y tan junta que a veces es imposible de leer.
Y te pones a leer y descubres que tu mente siempre ha estado ahí, no sabes cuánto, y que a veces lo olvidas.


Treeason siempre ha estado en mí. Desde que leí mi primera historia de fantasía épica, ese mundo, esas tierras llenas de promesas, llenas de misterios por descubrir, siempre me acompañó.
De un modo u otro poblé sus calles, sus bosques, sus reinos de historias y aventuras.

«Pasé mi infancia soñando que algún día me iría, contigo, en una de tus aventuras. Pero mi aventura ha resultado ser muy distinta». El Señor de los anillos.
Es una frase de Frodo a Bilbo, en Rivendel, y me viene como anillo —nunca mejor dicho—, al dedo para describir lo que me ocurría y lo que me sigue ocurriendo.

Y entre esas hojas emborronadas, halle un boceto. Un apunte que tenía harto olvidado, que jamás volví a pensar en él una vez lo dejé en el cajón y que ahora, después de tanto tiempo, me viene para decirme que: «Siempre estuviste ahí».

No sé si lo he contado alguna vez, pero la historia, tal y como está escrita, de La Reina Lyriana de Treeason me vino como inspiración en un sueño en el que me dije: «¿Y si ella creyera que él es el malo?», pero y ahí está el por qué de esta entrada, se ve que ya había yo pensado en «una» Reina de Treeason.

Siempre estuve ahí.



Boceto «La Reina de Treeason».

«La sala del trono estaba vacía.
¡Por fin!
La reina Dehara inhaló hondo y soltó el aire retenido en sus pulmones despacio, muy despacio. Con una sola señal del dedo indicó al criado que esperaba pacientemente junto a la plataforma del trono, que apagara todas las velas de la sala.
Entonces se levantó con lentitud del sitial para asegurarse de que las piernas la podían sostener. Una vez afianzada avanzó lentamente y descendió los cinco escalones sobre los que se elevaba el estrado donde se hallaba el sillón de madera, de altísimo respaldo terminado en una corona, tapizado en rojo y bellamente ornamentado con pan de oro.



Poco a poco el salón iba quedando a oscuras, solo quedaba el resplandor del fuego encendido en el inmenso hogar a la derecha del entarimado.
Dehara se sentía débil y pequeña. Muy pequeña. Rogaba por poder llegar a la butaca situada frente a la chimenea y dejarse caer en ella sin desmayarse por el camino.
Entonces un connato de rebeldía y orgullo la asaltó.
¡NO!
Levantó la barbilla, una barbilla que temblaba al contener el sollozo que la acometía sin clemencia, y siguió avanzando con resolución.
 No iba a dejar que nadie viera su debilidad. No iba a dejar que nadie viera lo destrozada que estaba...
No iba a dejar que nadie viera que si por ella fuera se arrancaría la corona de la cabeza y se lanzaría a una loca carrera hacia afuera, hacia el puente levadizo donde, estaba segura, él se hallaba cruzando en ese instante y alejándose irremediablemente de ella.
Por fin llegó junto a la butaca y se sentó, o más bien, se hundió en las profundidades del asiento orejero. Se acurrucó y escondió la cara entre las manos.
Había sido un tarde de pesadilla.
Al alba de ese día la habían despertado.
—¡Mi señora, mi señora!
Dehara se incorporó en la cama, asustada.
—¿Qué ocurre? ¡Pasad! —ordenó, todavía adormilada, pero con la indiscutible autoridad de la que siempre hacía gala.
El mensajero abrió la puerta, y su rostro no expresó ninguna emoción al verla a ella y a su primer capitán juntos en la cama. Se cuadró ante ella al tiempo que esgrimía unos papeles ante él.
—Mi señora, os traigo la respuesta del Conde Azkar. Es muy urgente que la oigáis de inmediato.
Dehara palideció y asintió hacia el joven soldado para que continuara.
—«O accedéis a mis peticiones o arrasaré el pueblo de Treeason y todos sus habitantes serán pasados a cuchillo» —leyó el mozo directamente del pergamino que sostenía con manos temblorosas.
La reina cabeceó.
—Gracias. Por favor, di a todos los capitanes que me esperen reunidos en la Sala del Trono. Yo bajaré en seguida —pidió en voz baja. El soldado inclinó la cabeza, dio media vuelta de forma marcial, se retiró y cerró las puertas tras él.
Dehara se volvió, con la cara arrebolada por la intensa noche de pasión vivida, hacia su primer capitán y lo miró, insegura.
Entonces vio en sus ojos negros todo el odio, toda la frustración y toda la impotencia que le provocaba ese agrio despertar. Con un salto felino abandonó el lecho, magnificamente desnudo. Sin mirarla, se dirigió hacia sus ropas y empezó a vestirse.
Su rostro se había convertido en una máscara impenetrable y la mandíbula fuertemente apretada indicaba a Dehara los esfuerzos que su amado capitán hacía para no dar rienda suelta a la ira que lo traspasaba.
Manfred sentía sobre sí la mirada femenina, pero no la miraba. Evitaba sus ojos con todas sus fuerzas, porque si lo hacía...
Dehara habló para romper ese ominoso silencio instalado entre ellos.
—Tal vez todavía pueda arreglarlo —declaró, aunque nada más salir de su boca las palabras le sonaron huecas y sin sentido.
Y de improviso el tiempo pareció ralentizarse y hasta el aire se enrareció cuando él se volvió hacia ella y la miró, por fin, con unos ojos encendidos de rabia y furia. Unos ojos iluminados desde dentro por un fuego salvaje y a duras penas controlado.


—Si en mi mano estuviera, ni una sola de las partículas del ser de ese engendro de mala madre, estaría jamás cerca de ti —susurró con voz contenida. A medio vestir, exhibía todavía su musculado pecho desnudo y su rostro, tan tierno y apasionado cuando le hacía el amor, ahora ostentaba una inamovible y férrea voluntad—. No es digno de que le dirijas la palabra, ni de que tus ojos se posen en él siquera. —Las palabras salían lentas, sonoras y fuertes de sus labios. Esos labios que tantas veces la habían besado. El sentido era inéquivoco: Manfred no bromeaba.


—Todo mi ser clama por ti, no soy sino tu sombra. Me baño en tu luz cada día y me amparo en tu alma por las noches... —manifestó con pasión. En ese momento su rostro se contrajo, torturado— Pero tú jamás has sido mia. Jamás he estado solo con Dehara. Siempre he estado son la Reina de Treeason. —La voz masculina, profunda y senusal, se fue apagando hasta que solo fue un susurro, hasta ser solo un lamento.
Dehara, con el corazón oprimido y el alma destrozada al ver al amado de su corazón sufrir de esa forma tan desgarradora, se levantó e intentó aproximarse a él, pero en ese instante tocaron en la puerta.



Dehara rechinó los dientes y preguntó, airada.
—¿Sí?
—Somos Lita y Deni, mi señora —anunció su doncella personal, en su habitual visita matutina para ayudarla a vestirse.
La reina suspiró, resignada.
—¡Adelante!
Se volvió de nuevo hacia Manfred, ya totalmente vestido, y sus ojos se cruzaron con intensidad una última vez antes de que él inclinara la cabeza ante ella y abandonara la habitación sin mediar palabra.
La habitación se enfrió y un escalofrío recorrió la piel de Dehara, como un pésimo presagio».

¿Qué os ha parecido?
Es bonito ¿verdad? E incluso en ciertos aspectos, casi premonitorio - _^

Buenas tardes y feliz domingo.



Un año ya de la opinión de «Argenthea» en El desván de las Delicias

Hola,
Cómo siempre he dicho y a temor de repetirme, Argenthea es muy especial para mí.


 Es una historia que nació poco a poco, muy macerada, muy a fuego lento... La escribía para mí ya que, en aquellos tiempos, nunca creí que nadie fuera a publicarme y ahora ya son tres los retoños que campan por ahí.
¡Madre mía! ¡Qué asombrada, maravillada y agradecida estoy!
Por eso hoy quiero traeros la opinión que, en su día, Isa Jaramillo publicó en su blog: El desván de las Delicias.


Mihkael y Argenthea, dos ángeles, dos seres destinados a obedecer.

Os cito unas palabras de la propia Isa, que me han encantado y creo que definen a la perfección el "alma" de la novela:
«He de decir que hace años que mi fe flaquó mucho, por no decir que prácticamente la perdí, y Paula, la autora a través de sus palabras crea un punto de inflexión, en el que hace que te plantees muchas cosas, entre ellas si cualquier medio es lícito para conseguir un fin, cuán alto puede ser el precio a pagar por sacrificarse, el no ser capaz de elegir, no por no querer ni por no poder, si no por no deber». Isa Jaramillo Abeledo.

https://eldesvandelasdelicias.blogspot.com.es/2016/06/mi-opinion-n75-argenthea-de-paula.html?showComment=1496579957604#c1529983243089715322

¡Feliz domingo!

miércoles, 19 de abril de 2017

Presentación «EL REBELDE» y fima de ejemplares en Sant Jordi.






El día 21 de Abril presentaré mi nueva novela en papel: EL REBELDE. 


 Y el día 23 de Abril estaré en la Plaza Mayor de Palma, en el stand de Born de Llibres, firmando ejemplares de mis novelas, a las 12:00h.
El día 24 en Inca, en el stand de Romantic Ediciones, a las 18:00h.

¡Les espero!